LA ÚLTIMA VOLUNTAD DE PETRA
Petra Dumitru, un anciano rumano, le comunicó a su cuñado Stefan, en el lecho de muerte, que quería que la gente le recordara "por los dos grandes amores en su vida: el buen vino y su esposa" (por ese orden).
Esta es la foto de su lápida.
Hasta ahí, todo bien. Pero de repente: Con la Iglesia hemos topado.
Y dicen que esa no puede ser la foto de su lápida.
Carajo.
